7 señales de que tu consultora de CRM te está timando
Esto no es un ataque. Es una lista de verificación.
No vamos a decirte que todas las consultoras de CRM son malas. Muchas hacen un trabajo excelente. Pero la industria tiene un problema estructural: el modelo de negocio de muchas consultoras depende de que tú no entiendas lo que estás comprando.
Y eso hay que decirlo.
Si estás trabajando con una consultora de Dynamics 365 (o cualquier CRM), estas son las 7 señales de que algo no va bien. Si reconoces más de dos, es momento de hacer preguntas incómodas.
1. Te recomiendan más licencias de las que necesitas
Este es el clásico. Y el más difícil de detectar si no conoces el modelo de licenciamiento de Microsoft.
La mayoría de consultoras revenden licencias. Cada licencia que vendes genera comisión. Más licencias = más ingresos recurrentes para la consultora. El incentivo está claro.
El problema real: te ponen Sales Enterprise a 95€/mes a usuarios que solo necesitan Sales Professional a 60€. O te dicen que todos necesitan licencias completas cuando la mitad de tu equipo solo consulta datos y podría funcionar con Team Members a 8€/mes.
Qué hacer: pide un desglose usuario por usuario. Pregunta por qué cada persona necesita exactamente esa licencia y no una inferior. Si no pueden justificarlo, ya tienes tu primera señal. Si quieres hacer la auditoría tú mismo, tenemos una guía completa de licencias.
2. No hay documentación
Cuando el proyecto termine, deberías tener en tus manos:
- Documentación de la configuración del sistema
- Código personalizado comentado y documentado
- Guías de usuario por rol
- Mapa de integraciones con otros sistemas
- Procedimientos para tareas de administración comunes
Si tu consultora no menciona la documentación en la propuesta, no es un olvido. Es una estrategia. Sin documentación, cada vez que algo se rompe, cada vez que necesitas hacer un cambio, cada vez que un empleado nuevo necesita aprender el sistema… tienes que llamarles. Y pagar.
La documentación es tu independencia. Si no te la dan, te están vendiendo dependencia.
3. El alcance crece pero la fecha de entrega no se mueve
Vas a la tercera reunión de seguimiento y aparecen funcionalidades nuevas que “siempre estuvieron contempladas”. Pero tú revisas la propuesta original y no están. Nadie firmó un cambio de alcance. Nadie ajustó el presupuesto. Pero el trabajo sigue y la factura también.
Esto se llama scope creep, y puede ser accidental o deliberado. En cualquier caso, el resultado es el mismo: pagas más de lo acordado por algo que no pediste.
Qué hacer: antes de empezar, insiste en un documento de alcance firmado por ambas partes. Cualquier cambio posterior debe ir por escrito, con su impacto en coste y plazo. Si tu consultora se resiste a poner las cosas por escrito, pregúntate por qué.
4. No forman a tu equipo (o la formación es una pantomima)
“Sí, incluimos formación” — y luego resulta que la formación es una videollamada de 2 horas donde alguien comparte pantalla y hace clic mientras tu equipo intenta seguir el ritmo.
Eso no es formación. Eso es una demostración.
La formación real significa:
- Sesiones adaptadas por rol. Lo que necesita saber un comercial no es lo que necesita saber un director de operaciones.
- Práctica guiada. Los usuarios deben hacer las tareas ellos mismos, no ver cómo las hace otro.
- Material de referencia. Guías rápidas, vídeos, documentos que puedan consultar después.
- Seguimiento. Una sesión de resolución de dudas 2-3 semanas después del lanzamiento.
La prueba definitiva: si un mes después del lanzamiento tu equipo sigue sin usar el sistema o lo usa mal, la formación ha fracasado. Y si la formación fracasa, la implementación fracasa. No importa lo bueno que sea el sistema si nadie sabe usarlo.
5. No puedes acceder a tus propios datos fácilmente
Tus datos son tuyos. Esto no debería necesitar explicación, pero ocurre más de lo que crees.
Señales de alerta:
- Necesitas pedir a la consultora que te exporte datos
- Solo la consultora tiene credenciales de administrador
- Los informes y dashboards solo pueden ser creados o modificados por la consultora
- No tienes acceso al código fuente de las personalizaciones
Si tu consultora ha construido el sistema de forma que solo ellos pueden operarlo, no te han dado una herramienta. Te han dado una dependencia con interfaz bonita.
Qué hacer: exige acceso de administrador desde el primer día. Exige que el código personalizado se entregue documentado y que puedas llevártelo si cambias de partner.
6. Toda la comunicación es remota, nunca presencial
Somos fans del trabajo remoto. Lo usamos constantemente. Pero seamos honestos sobre por qué muchas consultoras trabajan 100% en remoto: porque es más cómodo y más barato para ellas, no porque sea lo mejor para ti.
La mayoría de consultoras minimizan el trabajo presencial porque a sus propios trabajadores les resulta más cómodo. Es comprensible. Pero hay momentos en los que la cercanía humana es insustituible:
Durante el análisis inicial, tu consultora necesita ver cómo trabaja tu equipo de verdad. No lo que te cuentan en una reunión de Teams — lo que observan en persona. Hay una diferencia enorme entre lo que la gente dice que hace y lo que realmente hace.
Durante la formación y los primeros días tras la puesta en marcha, necesitas a alguien en el terreno. Alguien que esté ahí cuando el comercial no sabe cómo registrar una visita, cuando el director de operaciones no encuentra el informe, cuando la persona de administración se atasca con un flujo. Las dudas surgen en el momento, no en la siguiente videollamada programada. Tener a alguien resolviendo in situ durante esos primeros días marca la diferencia entre una adopción real y un sistema que la gente abandona por frustración.
El remoto funciona después, cuando todo está estable y el equipo es autónomo. Ahí sí — soporte remoto, mantenimiento a distancia, mejoras puntuales. Perfecto. Pero hasta llegar a ese punto, la presencia física es vital.
Pregunta directa: ¿cuándo fue la última vez que tu consultora visitó tu oficina? ¿Habrá alguien presencial los primeros días tras el lanzamiento? Si la respuesta es “no, todo es por Teams”, piensa si eso es lo mejor para tu equipo o lo más cómodo para la consultora.
7. No hay plan de salida
Esta es la señal más importante y la que menos gente pregunta.
¿Qué pasa cuando quieres cambiar de consultora? ¿Qué pasa si la relación no funciona?
- ¿Puedes llevarte todo el código personalizado?
- ¿La documentación está actualizada y completa?
- ¿Otro partner puede coger el proyecto sin empezar de cero?
- ¿Tus datos se pueden exportar fácilmente?
- ¿Hay cláusulas de permanencia que te atan?
Si la respuesta a cualquiera de estas preguntas es “no” o “es complicado”, estás en una trampa de dependencia. Y tu consultora lo sabe.
Una buena consultora no necesita atarte para retenerte. Te retiene haciendo un buen trabajo.
Consejo extra: mete a un experto CRM en tu plantilla
Esto no es una señal de alarma — es una recomendación. Y puede ser la mejor inversión que hagas.
Si tu empresa tiene un CRM (o va a tenerlo), considera contratar a alguien interno que lo conozca bien. No alguien de IT genérico — alguien que entienda Dynamics 365 (o el CRM que uses), que sepa configurarlo, que pueda formar a los nuevos, que detecte cuando la consultora te está proponiendo algo innecesario.
Esta persona defiende tus intereses. Es tu voz técnica en las reuniones con la consultora. Sabe cuándo un cambio debería costar 2 horas y no 20. Sabe cuándo una personalización es excesiva y cuándo falta algo crítico.
El riesgo: que contrates a alguien que diga que sabe pero no sepa. Y eso pasa más de lo que crees. Antes de contratar:
- Pide que te demuestre proyectos reales que haya hecho
- Hazle preguntas concretas sobre el sistema que usas (o busca a alguien de confianza que le haga una entrevista técnica)
- Si puedes, contrata a alguien con certificaciones verificables, no solo las que pone en el CV
Un buen perfil CRM interno te ahorra dinero en consultores, acelera los cambios y te da independencia real. Un mal perfil te crea más problemas de los que resuelve.
Qué preguntar a tu consultora antes de firmar
Si estás evaluando consultoras o quieres revisar tu relación actual, aquí tienes las preguntas que deberías hacer. Imprímelas. Llévalas a la próxima reunión.
- ¿Puedes justificar por qué cada usuario necesita exactamente esa licencia?
- ¿La documentación completa está incluida en el presupuesto?
- ¿Qué pasa exactamente si quiero cambiar de partner el año que viene?
- ¿El código personalizado es mío? ¿Me lo puedo llevar?
- ¿Cómo es la formación? ¿Cuántas horas, cuántas sesiones, qué formato?
- ¿Habrá visitas presenciales durante el proyecto?
- ¿Tengo acceso de administrador completo al sistema?
- ¿Hay cláusula de permanencia?
- ¿Cómo gestionáis los cambios de alcance?
- ¿Puedo exportar todos mis datos en cualquier momento sin vuestra ayuda?
Si alguna respuesta te genera dudas o la consultora se pone a la defensiva, tienes tu respuesta.
Sí, nosotros también somos una consultora
Y sí, creemos que la industria tiene un problema.
Por eso en Black Holes Dynamics trabajamos con transparencia radical. Documentación completa incluida en cada proyecto. Formación presencial como estándar. Acceso total a tu sistema y tu código desde el primer día. Sin cláusulas de permanencia. Y garantía de devolución si no cumplimos.
No lo hacemos porque seamos mejores que nadie. Lo hacemos porque creemos que es la única forma honesta de trabajar.
Si tienes dudas sobre tu consultora actual, o simplemente quieres una segunda opinión, escríbenos. Revisamos tu situación sin compromiso y sin intentar venderte nada.